Alimentarlos bien, tener rutinas y hábitos saludables durante la infancia, serán la base hacia una vida de consumo consciente, responsable y feliz.
Educa bien a tu hijo, enséñale a hablar, escribir, comportarse.. Son frases que siempre tenemos presentes; pero, ¿hemos pensado en enseñarles a comer sanamente?. Más allá de saber que comer es una necesidad de vida y que necesitamos de los alimentos para vivir, nuestros niños son pequeñas esponjas esperando aprender y adquirir hábitos y conductas adecuadas alrededor de los alimentos, y ser responsables, además de críticos al momento de elegirlos. 
¿A qué nos referimos con momento de oportunidades? La infancia es una etapa decisiva para formar hábitos y rutinas de vida. Los niños consiguen estos hábitos desde sus primeros años por medio de la educación y la imitación, por eso es tan importante que como madres y padres nos preguntemos: ¿cuáles son las cosas que quiero que mi hijo/a aprenda de mi?. Tenemos una pequeña mente bajo nuestra responsabilidad de actuar con consciencia alimentaria, para que ellos vean en nosotros un ejemplo de vida.
Las rutinas y hábitos establecidos a través de la orientación, enseñanza y ejemplo adecuado, serán los indicadores para definir los comportamientos alrededor de la comida: Enseñar a comer y a disfrutar diversidad de alimentos naturales, apreciar y relacionarse con la cocina, y las diferentes preparaciones que de ella pueden salir.  Respetar, divertirse y participar en los momentos de comer, y ser consciente que rutinas como la práctica de actividad física diaria, el adecuado descanso y cuidar el cuerpo, hacen parte de una formación ideal de hábitos saludables durante la infancia. 
En alimentación, a partir del primer año los niños deben tener en su plato lo mismo que los ”grandes” sus padres, esto llevará a que, por medio de un proceso cercano, amable, cariñoso y sobre todo de paciencia, ellos no dejen comida en su plato y no se sientan como ese ser “extraño” que tiene menú especial. 
No podemos olvidar que la infancia se basa entre muchas otras cosas, en experiencias siempre alegres con una Pony Malta, recuerdos y relaciones alrededor de los alimentos, que marcarán su modelo para la edad adulta. 
Como nutricionistas te decimos, que estimulación, provocación y orientación adecuada son tres procesos que podrán favorecer, durante el crecimiento de nuestros niños,  la confianza y el reto de comer variedad de alimentos naturales como sus padres. 
Con una adecuada alimentación, rutinas y hábitos saludables durante la infancia, podemos lograr que la alimentación sea un momento de felicidad, buenos recuerdos, experiencias y enseñanzas de vida!
Eat Petit Fed By Live Life
Nutrición Infantil Especializada
www.eatpetit.com

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Camila Rodríguez 30 de Mayo, 2019

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